
La materialización del deseo se basa en la utilización o implantación de un elemento (léase ambiente), que unitariamente o en colaboración con el resto de la vivienda formalice "la casa del deseo" del cliente.
Cabe destacar que dicho elemento, además de tomar el protagonismo lógico en la proyección de una vivienda nueva, puede también entenderse como una reestructuración o modificacíon de un ambiente ya creado, dejando abierta la posibilidad de transformar una vivienda construida en "la vivienda del deseo".
Cabe destacar que dicho elemento, además de tomar el protagonismo lógico en la proyección de una vivienda nueva, puede también entenderse como una reestructuración o modificacíon de un ambiente ya creado, dejando abierta la posibilidad de transformar una vivienda construida en "la vivienda del deseo".






























